articulo

fecha: 
agosto de 2009

A continuación la segunda parte de la entrevista a Gustavo Valdés de León, iniciada en el artículo anterior. En esta ocasión, Valdés nos cuenta sobre su extensa actividad docente, sus inicios como diseñador, su paso por la ADG y el rol de las Asociaciones Profesionales.

'A pesar de todo' (Segunda Parte)

Por Comisión prensa udgba

Foto de Gustavo Valdés

¿Cómo fue tu experiencia en la FADU–UBA y en otros ámbitos?

Me formé, ya adulto, en la mítica Escuela Panamericana de Arte a mediados de los 70 y muy tempranamente, a fines de dicha década, me inicié en la docencia en la misma Escuela. Desde entonces, por fortuna, he venido ejerciendo la enseñanza del Diseño en forma ininterrumpida en diferentes instituciones lo que me convierte en el profesor en actividad con mayor antigüedad, al menos en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires.

articulo

Por Comisión prensa udgba

El contacto con Gustavo Valdés fue mucho antes de que intuyera una profesión llamada Diseño. En el año 1975 tenía 10 años, a poco tiempo de que falleciera Perón y de que se desatara una época muy difícil en nuestro país llamaron mi atención los comentarios de admiración de mi padre (siempre muy atento a la literatura) sobre un poeta guatemalteco que había tenido que 'huir' de su país por problemas ideológicos y políticos incluso después de haber ganado un premio Quetzal. ése poeta es Gustavo. Al poco tiempo y por azarosas vueltas del destino terminamos siendo compañeros de escuela primaria con su hijo menor, Leonardo con el que cultivamos una estrecha amistad durante varios años. No puedo (ni quiero) olvidar, cuando lo íbamos a visitar a su casa en Barracas y paseábamos algunos domingos por la tarde por los talleres ferroviarios abandonados a los cuales llegábamos pasando por el costado de las casillas de las 'chicas' de la Isla Maciel, en donde reflexionaba con nosotros acerca de la miseria en Latinoamérica y nos inculcaba un gran compromiso social.

articulo

Por Carlos Carpintero

Los signos no se presentan en soledad. Cada signo es parte de una larga cadena1. Un eslabón conectado con otros eslabones formando extensas unidades significantes. Los vínculos, sutiles en su mayoría, son increíblemente complejos, en tanto no solo se multiplican en el momento de la lectura, sino que son subsidiarios ("contestatarios")2 de signos pasados, y objeto de respuesta de signos futuros.

¿De qué hablamos en diseño gráfico cuando hablamos de identidad corporativa? Es un concepto que reclama, al menos, una reconsideración. Por precaución, hablaré en este artículo de identidad gráfica institucional, en tanto es una denominación más generosa (y convenientemente ambigua) que esquiva el problema de la apuesta
ideológica3.

articulo

fecha: 
Diciembre de 2007

Por Carlos Carpintero

De pronto, la palabra,
que lo dice todo, ha perdido todo.
Porque lo que abarca la trasciende,
y ella, la pobre,
se rompe de tanto agrandarse.
Texto de María. 'Biografía de una esquizofrenia' FCE, México, 1982.

La identidad institucional tiene actualmente un superhéroe: la marca. Sistemático vacío significante reproducido a escala industrial.

En la marca muere la lengua. En ella se realiza la supremacía del significante sobre el significado. El significante se convierte en un dictador. Nos dicta. Y nosotros sufrimos con el sufrimiento de los significados.

articulo

Por Comisión prensa udgba

Mucho se ha escrito sobre este protagonista, en tanto es un activo participante del hacer cultural de las ciudades. No resulta extraviado pensar en los afiches como condensadores visuales de la identidad de un sitio. Por algún motivo ciudades lejanas como Varsovia, Praga o La Habana pueden resultarnos más próximas al conocer su producción en este oficio de larga historia.

En virtud de un desarrollo teórico en el que la Unión participó voluntariamente hace pocos días, queremos compartir con nuestros lectores algunos apuntes sobre las particularidades del afiche como hablante. Lejos de las opciones funcionalistas (el afiche no sería más que un medio para trasmitir mensajes) y estetizantes (el afiche es una gran superficie impresa con fines decorativos), intentaremos rastrear algunas de sus marcas distintivas. El punteo no pretende clausurar el tema a partir de definiciones cerradas, sino aproximarse a la complejidad de un tema en permanente cambio.